
Cuando mis hijos lean esto en 10 años, espero que la crisis del hambre sea historia.
(06/May/15) - ¡Felicitaciones a Huffington Post en su décimo aniversario! El pasado agosto, justo antes del nacimiento de mi hija Summer, ustedes me invitaron a compartir mi historia sobre una temática que esta muy cercana a mi corazón - acabar con el hambre mundial. Estoy muy agradecida por esta oportunidad y doy gracias a los muchos lectores de Huffington Post que transmitieron mi historia.
Desde el año 2009, después del nacimiento de mi hijo Max, supe que debía hacer algo para ayudar a otros niños y familias en todo el mundo y ahí fue cuando me convertí en una voluntaria Embajadora Contra el Hambre del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (WFP), así como también voluntaria portavoz de apoyo del World Hunger Relief de las marcas Yum!. Sin embargo, esto más que mi historia es la historia de millones de niños y familias de todo el mundo que necesitan nuestra ayuda.
El año pasado, muchos de ustedes se unieron a mi compartiendo #PasstheRedCup para crear conciencia sobre la crisis del hambre mundial - 805 millones de personas, muchos de ellos niños, van a la cama cada noche con hambre. Y esa taza roja simboliza los millones de alimentos que los niños recibirán a través del programa de alimentación escolar del WFP.
Juntos hemos creado un movimiento y millones de dólares fueron recaudados para apoyar los programas del WFP. Desde el año 2007, la campaña World Hunger Relief de Yum! ha recaudado $ 600 millones en efectivo y donaciones de alimentos, proporcionando 2.4 billones de comidas nutritivas para mujeres y niños de todo el mundo.
El asunto es que tenemos mucho más por hacer.
He visitado los sitios de ayuda del WFP en Ruanda, Haití y Guatemala. He visto de primera mano la necesidad. La sensación de desesperación en los ojos de una madre mientras sostiene a su niño hambriento. También he visto la alegría. Los rostros de madres y sus hijos iluminándose a medida que les sirven una comida a través del WFP. He sentido la alegría que proviene de dar una comida a un niño que no tiene idea de quién soy yo, pero simplemente sonríe en agradecimiento de la comida que le estoy sirviendo. Las comidas que estos niños reciben podría ser el único alimento que comen en todo el día.
Alimentar a un niño con hambre es una experiencia que cambia la vida. Y todos tenemos el poder para hacerlo. Hay suficiente comida en el mundo para alimentar a todos. Si todos damos un poco más de tiempo y dinero, podemos acabar con el hambre mundial como la conocemos. Mi mayor esperanza es que dentro de diez años, podamos mirar hacia atrás con orgullo sabiendo que el mundo se unió para finalmente eliminar el hambre.
Quiero que mis hijos, Max y Summer, aprecien siempre lo que tienen, pero también hacerles entender que tienen un papel en ayudar a nuestros conciudadanos en todo el mundo a la necesidad básica de alimentos. Me encantaría que ellos en una década se encuentren con este artículo y otras historias de lucha contra el hambre y vean que hubo fin al hambre en el mundo.
"Alimentar a un niño con hambre es una experiencia que cambia la vida. Y todos tenemos el poder para hacerlo."
¡Sé que podemos hacerlo! Por favor ayuda donando lo que puedas a la campaña World Hunger Relief en HungertoHope.com. Comparte esta historia con tus amigos y familiares e incentivalos a participar. Haz lo que puedas en tus comunidades locales para ayudar a combatir el hambre. ¡Juntos, vamos a mover al mundo del hambre a la esperanza!
Esta publicación es parte de una serie que conmemoran los 10 años de Huffington Post a través de opiniones de expertos buscando con interés una próxima década en sus respectivos campos. Para ver todas las publicaciones de la serie, leer aquí.
Christina Aguilera (@Xtina):
When My Children Read This in 10 Years, I Hope the Hunger Crisis Is History. http://t.co/YwmX4dBaaE
https://twitter.com/...359707826073600
Fuente: Huffington Post
Traducción: JefferXon


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